PIORREA TRATAMIENTO

La piorrea es una etapa avanzada de la enfermedad del periodonto, donde los ligamentos y los huesos que se encargan de sostener a los dientes, se inflaman y se infectan.

Las enfermedades de las encías generalmente inician de manera indolora, por lo que no es de extrañarse que sean detectadas hasta que el cuadro se encuentra en una etapa avanzada. Los primeros síntomas de la piorrea son similares a los de la gingivitis, ya que se presenta una cambio visible en las encías.

Los signos tempranos de la piorrea generalmente son detectados por el profesional de la salud bucal, si la piorrea se detecta a tiempo, se aplica un tratamiento sencillo, haciendo uso de procedimientos no quirúrgicos como el raspado y el alisado radicular, es decir se elimina la placa y el sarro de las bolsas periodontales profundas mediante una limpieza a fondo de las superficies radiculares, también se alisa la raíz del diente para eliminar por completo tanto a las bacterias como a los virus.

Si la enfermedad se encuentra más avanzada, es posible hacer uso de tratamiento quirúrgico. Dentro de los cuatro tratamientos quirúrgicos más comunes para la piorrea se encuentran los siguientes:

  • Procedimiento de reducción: Este tratamiento se recomienda cuando la higiene oral en casa y las visitas odontológicas no han sido suficientes para eliminar las bacterias en las bolsas periodontales ya que la infección se encuentra en un lado muy profundo.
  • Procedimiento regenerativo: Este tratamiento se aplica cuando el hueso que sostiene a los dientes se encuentra destruido, se procede quirúrgicamente a regenerar el tejido perdido y el hueso.
  • Alargamiento de corona: Este tratamiento se usa cuando los dientes se encuentran cubiertos de tejido excesivo, se procede a generar nuevo tejido y eliminar el exceso de tejido óseo para dejar al diente en un estado natural.
  • Injertos de tejidos blandos: Este tratamiento se aplica cuando las raíces de los dientes se encuentran expuestos, se injertan tejidos blandos para cubrir las raíces o para darle paso al desarrollo del tejido si es que se encuentra ausente en las encías.

Es de mencionar que el mejor tratamiento para la piorrea es la prevención. Eliminar las bacterias de la boca es básico para evitar las infecciones de las encías. Las bacterias viven en el cuerpo y tienen propósitos especiales para mantener al cuerpo en funcionamiento, sin embargo, en ocasiones estas bacterias crecen y provocan complicaciones, tal es el caso de las bacterias en la boca, quienes tienen un suministro ilimitado de nutrientes en el ambiente húmedo de la boca. El cepillado después de cada comida y el uso de hilo dental junto con el cuidado dental regular deberían ser suficientes para prevenir la piorrea.

PERIODONTITIS

La periodontitis es una enfermedad periodontal, como la gingivitis, que se caracteriza por la inflamación del periodonto, es decir de los tejidos que dan soporte al diente, donde se incluyen el ligamento de la encía, el cemento periodontal, y el hueso alveolar.

Para poder diagnosticar de manera certera la presencia de una periodontitis se realiza un examen clínico en combinación con exámenes radiográficos, se habla de la enfermedad como tal cuando el tejido se encuentra inflamado lo que va acompañado de una posible pérdida de la inserción, para medir la profundidad de la enfermedad se utiliza una sonda que se desliza entre la encía y el diente.

Esta enfermedad se encuentra asociada con la pérdida de hueso alveolar, ya que la destrucción de dicho hueso se dio de manera progresiva.

Los síntomas asociados a la periodontitis incluyen una inflamación de las encías, es decir una gingivitis asociada con sangrado; es posible apreciar un aflojamiento de los dientes, ya que el soporte del hueso dental pierde altura, por lo que el diente se mira más largo, esto es señal de advertencia para los dentistas. Dentro de los síntomas también se incluye una movilidad anormal de los dientes, además de la aparición de lo que parecieran agujeros negros entre los dientes.

Así como sucede con la gingivitis, la causa principal de la periodontitis se debe a la presencia de placa dental que se encuentra formada por bacterias, la periodontitis viene a ser un cambio en la población microbiana de la boca lo que da lugar a la formación de las lesiones inflamatorias. Es por esto que la eliminación de la placa se debe realizar con una buena higiene bucal, donde se incluya el cepillado y el uso de hilo dental.

Existen varios factores de riesgo que pueden promover la aparición de las lesiones periodontales, entre dichos factores se encuentran los genéticos o hereditarios donde se detectan anomalías en los tejidos epiteliales y conectivos, así como una deficiencia de la fosfatasa alcalina lo que lleva a una producción excesiva de citoquinas, es decir de las proteínas que se encargan de regular la función de las células que las producen.

Las mujeres embarazadas pueden tener un factor de riesgo de tipo hormonal, debido a los diversos cambios hormonales asociados durante el embarazo lo que puede afectar tanto a la cavidad oral como al periodonto.

Dentro de los factores ambientales que propician la aparición de la periodontitis se encuentra el consumo de tabaco, ya que dicha sustancia causa un bajo suministro de sangre a las encías, lo que influye en la aparición de lesiones debido a la reducción del sistema inmune.

La periodontitis se puede clasificar en dos tipos:

  • Crónica: Es la forma más común de la enfermedad, puede aparecer a cualquier edad pero es más común en los adultos. Su prevalencia y gravedad aumentan con el paso de los años, se caracteriza por una frecuente presencia de sarro y está asociada con diferentes tipos de bacterias.
  • Agresiva: Se caracteriza por la pérdida de inserción y por la destrucción ósea del diente, destaca la anormalidad de las células fagocíticas -que son las células del sistema inmune-, en este tipo de periodontitis la progresión y la pérdida ósea pueden detenerse.

PIORREA CONTAGIO

Literalmente la palabra piorrea significa la presencia de pus, sin embargo este término ha dejado de ser el prevaleciente como significado de la palabra para llegar a ser definida como una enfermedad periodontal del tejido y de las estructuras que dan soporte a los dientes.

La piorrea es comúnmente conocida como la enfermedad de las encías, es la causa más importante de pérdida de dientes en el hombre. Esta enfermedad se presenta debido a una combinación de razones, que van desde la mala higiene bucal hasta la predisposición que generan sustancias como el tabaco, las alergias e incluso el estrés.

Las estadísticas afirman que nueve de cada diez adultos tienen algún grado de enfermedad en las encías en algún momento de sus vidas. La piorrea es considerada como una de las enfermedades dentales más comunes y un problema latente en la población adulta de hoy.

Generalmente la piorrea se desarrolla lentamente y sin dolor, los síntomas llegan a aparecer cuando la enfermedad está muy avanzada y cuando es inevitable la pérdida de uno o varios dientes. La antesala de esto ha sido la coloración roja de las encías con la presencia de sangrado y supuración purulenta.

Muchas personas creen que la piorrea es una enfermedad contagiosa, o bien de tipo hereditario e incluso incurable, estos son mitos que se han ido formando a lo largo de los años.

La piorrea no es contagiosa porque el deterioro de la encía se va desarrollando de manera gradual y la infección se debe principalmente a la presencia de bacterias en la boca, como producto del mal cepillado o de la poca higiene bucal, es decir, la flora bacteriana comienza a activarse, dichas bacterias se vuelven resistentes al nivel de acidez de la boca -pH- de tal manera que su proliferación y permanencia es fortalecida, es por esto que van dañando a las encías y a los soportes del diente poco a poco. Una persona que se encuentra con una boca llena de bacterias no contagiará a otra persona de piorrea, es decir, la piorrea no genera un contagio directo. No es como la gripe que cuando una persona se encuentra cursando un cuadro de gripe puede llegar a contagiar directamente a otra persona de gripe como tal. Esto no sucede con la piorrea porque la naturaleza de la enfermedad es diferente además de que para que se hable como enfermedad desarrollada tendrá que haber pasado una cantidad considerable de tiempo luego de la presencia de bacterias, que repetimos, se da en la mayoría de los casos por la mala higiene dental.

Ahora bien, lo que sí se puede contagiar a través de una persona con piorrea a otra, podría ser una infección diferente, ya que la enfermedad periodontal manifiesta un continuo sangrado así como la presencia de diversas bacterias y microorganismos.

PIORREA CAUSAS

La piorrea es una condición bucal en la que los ligamentos y los huesos encargados de sostener a los dientes se inflaman debido a una infección bacteriana, se considera como una enfermedad periodontal que en una etapa avanzada causa sangrado y secreción de pus proveniente de las encías. Además, es la causante principal del mal aliento así como de la erosión lenta del hueso que conforma a la mandíbula.

El resultado final de la piorrea, si no es tratada a tiempo, es la pérdida de los dientes.

Como en todas las enfermedades la mejor manera para evitar el sufrir de piorrea es la prevención y para poder prevenir una enfermedad es de vital importancia conocer las causas. Es de mencionar que la piorrea es causada por una variedad de razones, entre las más comunes se encuentran un aumento de la formación de bacterias en la boca como resultado de una inadecuada higiene y atención dental; el tabaquismo; la mala alimentación, así como el consumo excesivo de azúcar o de alimentos ricos en azúcares. Una deficiencia en ácido fólico, calcio y niacina también es conocida como una causa de esta enfermedad periodontal.

Otras causas conocidas que dan lugar a la piorrea y que conviene conocer son:

  • Adherencia de partículas de comida en los dientes que no se eliminaron con el cepillado.
  • Alergias.
  • Consumo de drogas.
  • Consumo excesivo de alcohol.
  • Deficiencia de vitamina C.
  • Dieta inadecuada.
  • Embarazo.
  • Humo excesivo.
  • Infección bacteriana.
  • Irritantes químicos y físicos.
  • Lesiones de las encías y de sus estructuras de apoyo, generalmente causadas por el mal uso de los palillos de dientes.
  • Limpieza incorrecta de los dientes.
  • Malos hábitos alimenticios, y la frecuente ingesta de azúcar blanco y pan.
  • Problemas de salud.
  • Tensión y estrés prolongados.
  • Un mal cepillado dental siguiendo un camino equivocado, lo que en lugar de limpiar termina por acumular los residuos de comida en los dientes.
  • Uso de la píldora anticonceptiva.

Dado lo anterior es posible identificar si una persona se encuentra predispuesta o con mayor tendencia a desarrollar piorrea, la constante general es la mala higiene bucal y las pocas visitas al profesional de la salud dental; pero también las personas que se encuentra abusando de sustancias nocivas como el alcohol, tabaco y otras drogas tienen una tendencia latente a sufrir de piorrea, incluso si su higiene bucal es adecuada.

Finalmente, una alimentación adecuada, rica en vitaminas y minerales, sin excesos en el azúcar y las harinas puede prevenir el desarrollo de la enfermedad.

PIORREA

La piorrea se considera como una enfermedad periodontal avanzada que causa un daño degenerativo debido a la infección localizada en los huesos que rodean a los dientes. Una atención dental adecuada es la principal ayuda que previene el desarrollo de la enfermedad así como para tratar los efectos de la enfermedad una vez que se encuentre desarrollada. Son diversos los factores que causan esta enfermedad y no se limitada a causas de higiene bucal.

Principalmente la piorrea es causada por la acumulación de bacterias tanto en los dientes como en las encías, se trata de una enfermedad común en la población mundial, y es la principal causa de pérdida de hueso y tejido, es por esto que si no es tratada a tiempo la pérdida de hueso puede llegar a ser irreversible, ya que lleva a la gradual pérdida de los dientes.

Las bacterias que dan lugar a la piorrea pueden provenir de una inadecuada higiene dental, pero también de aspectos como el tabaquismo, o la combinación de ambos. Hay personas que cuentan con ciertas condiciones de salud que las  vuelven propensas a la piorrea, como aquellas personas que sufren de trastornos sanguíneos de tipo genéticos. También una cantidad insuficiente de vitaminas y minerales -como calcio, niacina y ácido fólico- puede dar lugar a la aparición de problemas dentales y de las encías.

Los principales síntomas de la piorrea se encuentran relacionados con los síntomas de la gingivitis y pueden ser ampliamente visibles en las encías que ya se tornan de un color púrpura o rojo además destaca una superficie brillante. Generalmente no existe un dolor constante en las encías pero pueden estar muy sensibles al tacto y puede manifestarse sangrado con el cepillado. Es de mencionar que la constante inflamación de las encías puede ser un aviso de la llegada de la piorrea.

Los profesionales de la salud bucal recomiendan un patrón regular de cepillado así como el uso de hilo dental, no sólo para mantener una buena higiene bucal sino también para evitar problemas relacionados con las bacterias. Se recomienda un cepillado por debajo de la línea de las encías para remover la placa que se encuentra oculta en la zona, así como optar por un cepillo cuidadosamente diseñado que pueda tener efecto entre los dientes. Si la persona se encuentra padeciendo de gingivitis -la antesala a la piorrea- algunos dentistas prescriben el uso de un enjuague bucal antiséptico para ayudar a matar a los gérmenes, aunque el enjuague por sí solo no cura a la piorrea, sí ayuda a evitar el crecimiento de las bacterias.